Osteomielitis

La infección en huesos y articulaciones son problemas dificiles y hasta hace poco tiempo se consideraban incurables. El principio básico del tratamiento de la infección ósea consiste en remover todo el tejido muerto, material extraño y espacios, debido a que estos ayudan a las bacterias a esconderse del sistema inmune. Para erradicar la infeccion es necesaria la aplicación de los antibioticos, presencia de anticuerpos y de celulas que ataquen las áreas infestadas de bacterias. Esto es posible unicamente si existe una buena circulación en estas áreas. En general, cuando hay presencia de hueso muerto y otros materiales (tornillos y/o placas, etc.), no es posible erradicar la infección, por lo que se considera objetivo inicial del tratamiento el remover estos elementos (desbridamiento) y eliminar el espacio muerto creado por el desbridamiento. Para alcanzar una curación es importante ser agresivo y tratar la infección como un tumor, en otras palabras es necesario cortar mas tejido del necesario y evitar dejar algun tipo de tejido muerto que promueva la infección.

La infección del hueso se puede dividir en tres tipos, dependiendo de la extensión y el compromiso óseo:

  • Infecciones del interior del hueso unicamente (infección intramedular). Esta ocurre despues de la colocacion de un clavo intramedular.

  • Infecciones parciales de la diafisis (segmento largo) de los huesos: en estos casos, solo intentamos remover la parte infectada del hueso infectado, mientras se intenta preservar el tejido óseo vivo circundante. Esto no siempre es posible y en algunas ocasiones es preferible remover todo el tejido circundante para asegurarse de que toda la infección ha sido eliminada. El defecto óseo (hueco) debe ser esterilizado y llenado con cemento óseo con antibioticos u otra sustancia y se debe promover el crecimiento de nuevo hueso usando implantes óseos o realizando la tecnica de transporte óseo.

  • Infección de un segmento completo: En estos casos es necesario remover todo el segmento comprometido.El defecto óseo creado debe ser eliminado mediante dos métodos: transporte óseo ó acortamiento agudo y realargamiento, ambos métodos usan tecnología de alargamiento de extremidades y de la biología.

La primera limitación para el exito en el manejo de la infección ósea es la incapacidad del sistema inmune del paciente para luchar contra la infección y/o la disminución en la circulación de las extremidades, como es el caso de algunos pacientes inmunocomprometidos por enfermedades y/o medicamentos. La diabetes es la causa mas común de las enfermedades que comprometen el sistema inmune, asi como es obvio la infección por VIH y el SIDA. Pacientes que han recibido un transplante de organos y que reciben medicaciones inmunosupresoras, tales como, esteroides, immuran o metrotexate, o pacientes que reciben quimioterapiar o pacientes enfermedad autoinmune (Lupus, artritis reumatoidea, etc.).

Otro grupo importante de pacientes inmunocomprometidos son los fumadores. Fumar tiene multiples efectos negativos a nivel del hueso, uno de los más importantes es que interfiere con el crecimiento y la repación del hueso, además fumar se parece interferir con la capacidad del organismo para atacar la infección. Por estas razones, se requiere que el paciente no fume antes del tratamiento. Sin embargo reconocemos que dejar de fumar es dificil y que el paciente debe decidir que es más importante para el: sus piernas o sus cigarrillos.

En el pasado el tratamiento definitivo de la infección ósea era la amputación. Con los métodos actuales, la eliminación de la infección ósea, el obtener hueso sano con restauración de su función se consigue un 97% de éxito. Las altas tasas de complicaciones

La alta tasa de complicaciones y fallas se presentan generalmente en pacientes inmunocomprometidos y en aquellos con poca adherencia al tratamiento (mala asistencia a controles, no seguir las indicaciones medicas adecuadamente, etc.), por tales motivos la realización de cirugías reconstructivas en pacientes que cumplen estas características no siempre se llevan a cabo e incluso tampoco se realizan en pacientes que no cesan su hábito de fumar.

Infecciones Articulares

El tratamiento de las infecciones de las articulaciones o de la artritis septica varia desde un procedimiento quirúrgico menor hasta uno mayor que puede combinar manejo con antibioticos endovenosos.

En la definición de infección de la articulación no se cubren las infecciones de las protesis articulares. En un escenario sencillo, se realiza lavado de la articulación, se coloca un dren que permite la salida de los liquidos del interior de la articulación y se administran antibioticos. En casos mas complicados, especialmente cuando la articulación es destruida por la infección, y en casos en los que el hueso adyacente esta infectado se realiza una excisión (retiro de la articulación) y en muchos casos fusión o reemplazo de la articulación. La fusión o artrodesis es la mejor opción quirurgica en el caso de el tobillo y la muñeca, pero tambien puede ser de elección en casos de compromiso de la rodilla, cadera, hombro o codo. El reemplazo articular es la elección común en estas últimas articulaciones, dependiendo de factores como la edad, entre otros.

Las prótesis para reemplazos articulares pueden se metálicas o plásticas. Cuando una prótesis se infecta, todos los intentos se encaminan a salvar la articulacion. En casos tempranos la infección responde a lavados agresivos y al desbridamiento (sin la remocion de la protesis). En casos avanzados o cuando los tratamientos conservadores fallan es necesaria la remoción de la protesis infectada.


Para mayor informacion o solicitud de una cita médica: